Ella se aleja mientras Simón se queda observándola detenidamente. Detrás de él, llegan Jota y Fernando, Sus dos mejores amigos.
Los tres se quedan viéndola y Jota dice:
- Papá dice que algunas cosas es mejor dejarlas a la imaginación. Pero este no parece ser el caso.
Simón lo mira y le dice:
- Tu papá es un imbécil Jota.
Jota asiente con la cabeza y vuelve la mirada hacia donde va ella caminando.
- ¿Crees que ella irá a donde vamos nosotros? Pregunta Jota.
- Yo digo que si, dice Fernando.
Entusiasmados los tres deciden caminar hacia la universidad.
Uno a uno van llegando al auditorio principal los estudiantes de primer año, en donde la rectora de la universidad les da la bienvenida y les habla sobre las normas de comportamiento dentro de la institución.
Mientras esto ocurre, los tres observan a quienes serán sus nuevos compañeros. Mientras pasan la mirada sobre todos y cada uno de los estudiantes, Fernando se encuentra con la mirada de la joven que vieron por la mañana. Ella se queda viéndolo por unos instantes y después quita la mirada.
Es tiempo de asistir a la primera clase.
Evidentemente estos tres jóvenes no se matricularon en la universidad principalmente por la educación y por el deseo de estudiar una carrera. En realidad ellos buscan una sola cosa. Mujeres.
Mientras caminan por los pasillos de la universidad, rumbo a su salón de clase, hablan sobre lo que Simón ha denominado “negocios”. Hablar de negocios, es hablar de mujeres. Pero para lograr concretar los grandes negocios, deberán primero tener éxito en los más pequeños.
Cuando llegan a la zona de los casilleros los tres se detienen súbitamente al ver la cantidad de chicas que se encontraban ahí. Todas se están preparando para las clases, unas se maquillan, otras se echan cremas para la piel, otras parecen bañarse en sus perfumes, otras organizan sus libros, y otras simplemente hablaban entre ellas.
- Demasiadas opciones, es desconcertante. Dice Jota.
- Es cuestión de separar las ovejas del rebaño. Asegura Simón. - y aquí vamos.
Simón logra distinguir entre las chicas que ahí se encuentran a la joven que habían visto por la mañana.
- Y el lobo se acostará con el cordero. Dice Simón mientras la observa detenidamente.
- ¿Crees que ella se acostará conmigo? Pregunta Jota.
- ¡No! Contestan en coro Simón y Fernando.
Jota queda un poco molesto por lo que sus amigos le acaban de decir. Agacha un poco la cabeza y dice:
- ¿No? Pues esa frase es falsa y popularmente citada de forma de forma errónea. Correctamente se debe decir que el lobo vivirá con el cordero, y el leopardo se acostará con el niño... El león y el ternero jugaran mientras el hombre los lidera.
- Si, entonces recogeremos los huesos de lo que quede. Contesta Fernando.
- ¿Que tal si le enseño uno de mis trucos de magia? Pregunta Jota. - Mi papá dice que sirve para romper el hielo.
- ¿A si? Dice Simón. - Intentemos entonces con otra antes de saltar sobre la gran presa. Y así sabremos quien se quedará con ella.
- OK. Dice Jota.
Rápidamente Simón se le acerca a una chica que está cerca de ellos y le pregunta si estaría de acuerdo con ver un truco de magia de su amigo. Sin esperar respuesta alguna, Jota comienza a jugar con unas cartas.
Mientras esto ocurre, Fernando decide acercarse a la joven que los había cautivado a todos. Ella está guardando sus cosas en el casillero.
- Hola. Le dice Fernando. - ¿Te importa si me quedo con esté casillero? Y señala justo el que está al lado de ella.
Ella voltea hacia él, lo mira fijamente a los ojos y le dice:
- Puedes coger lo que quieras mientras lo desees lo suficiente.
- Bien. Dice Fernando mientras continua hablando con la voz un poco quebrantada por los nervios. - Todo es nuevo aquí así que pensé que de pronto podríamos conocernos.
- ¿Por qué? Pregunta ella.
Fernando queda un poco confundido por la reacción de ella y le dice:
- Definitivamente me estabas mirando esta mañana en el auditorio, así que pensé que podríamos conocernos.
- Miro mucho a las personas. Pero eso no significa que las quiera conocer. Le dice ella mientras se aleja un poco de donde esta.
Fernando se queda pensando. Ella se detiene y le pregunta:
- ¿Quieres que quiera conocerte?
- Eso estaría bien. Dice Fernando.
- Pero hay un problema. Le dice ella. - Ellos también quieren conocerme.
Fernando mira hacia donde están ellos y ve que siguen entretenidos haciendo los trucos de magia de Jota.
- Ellos son unos idiotas. Dice Fernando.
- Son tus mejores amigos. Le dice ella.
- Si, son mis mejores amigos. Dice Fernando.
- Entonces eso lo hace más complicado. Dice ella.
- Yo creo que no... me llamo Fernando. Dice él mientras le estira la mano.
Ella lo mira. Vuelve a su casillero de donde saca un cuaderno y un lápiz. Lo abre y comienza a escribir.
- Te diré algo Fernando... Llenen esto.
- ¿Qué es? Pregunta él.
- Es una lista de cosas que nos prohiben hacer aquí. Lo dijo la rectora durante la reunión. Quiero saber si pueden completarlas todas antes que acabe el día. El primero que lo haga, logrará conocerme. No acepto trampas, necesito pruebas. No pienso acostarme con un tramposo.
- Ok. Dice Fernando un poco confundido.
Ella se va y deja a Fernando con la lista. Fumar, beber alcohol, drogarse, provocar un incendio, ver pornografía, tener sexo en la universidad. Son los objetivos que deberán cumplir si quieren estar con ella.
Mientras tanto, Simón y Jota siguen realizando trucos de magia para la misma chica. Pero parece estar más sorprendido Simón por las cosas que hace Jota, que ella.
Al terminar la función de magia de Jota, Simón le pregunta a la chica:
- Todo esto es para saber ¿si le harías una mamada a mi amigo?
Jota se sonroja un poco y agacha la cabeza mientras ella simplemente los observa sin emitir ni un solo gesto.
- ¿Sos sorda o algo por el estilo? Pregunta Simón.
Ella comienza a hacer señales con las manos mientras oyen decir:
- Si, soy sorda. Así que por que no le das vos la mamada a tu amigo si la necesita tanto. ¡Imbeciles! Dice una señora que se acerca donde están ellos y se detiene al lado de la chica.
- ¿Con quién estamos hablando? Pregunta Simón.
- Nina lee los labios, yo solo digo lo que ella les quiere decir. Dice la señora.
- Ok ok. Dice Simón. - tiene unas tetas perfectas, me gustaría hundirme en ellas y lamerlas. Dice Simón mientras le susurra al oído a Jota.
Inmediatamente la señora comienza a decirle a Nina con señas lo que Simón le esta susurrando a su amigo.
Jota se da cuenta de lo que está pasando y trata de advertirle a Simón por medio de gestos que se detenga. Pero Simón no le entiende así que continua.
A su vez, la señora sigue traduciéndole a Nina.
- Simón, ¡Simón! Exclama Jota. - Creo que nos equivocamos en la forma de coquetear con ella.
- Espera, no le digas eso. Le dice Simón a la señora. - Lo que yo quería decir es que...
Nina se le acerca a Simón y sin dudarlo le da una patada en los testículos, dejándolo golpeado en el piso. Por medio de señas las cuales son interpretadas por su traductora ella le dice:
- Simón, sos la persona más estúpida e inmadura que he conocido. ¡Hijo de puta!
Nina se va del lugar con su acompañante mientras Jota ayuda a levantar a Simón.
- Demasiado grosera para ser sorda. Dice Jota.
Fernando llega a donde están ellos y les muestra la lista que le acaban de dar. Simón comienza a leerla mientras él les explica de que se trata todo.
- Chicos, ya vamos siete... Ocho minutos tarde para la primera clase. Dice Jota.
- Callate Jota. Dice Fernando. - ¿Será que esta vieja está hablando en serio?
- Solo hay una forma de saberlo. Responde Simón.
- No estarán pensando en.... Dice Jota.
- El juego ha comenzado, ¿quieren jugar? Pregunta Simón.
- Eso sería estúpido y arriesgado. Dice Fernando.
- Vos sabes que a las mujeres les gustan los estúpidos. Contesta Simón.
- Como McFly el de volver al futuro. Dice Jota.
- Pues yo no pienso defraudarla. Dice Simón.
